¿Y Quién Tiene La Culpa?

¿Y quién es el culpable? ¿Eres tú por hacer lo que haces o son los demás por no entender por qué haces lo que haces? Suena como un enigma, ¿verdad?

Parece que ha llegado el momento de que reflexiones sobre tus acciones, y es inevitable que sientas culpa por ciertos actos que han afectado, ya sea directa o indirectamente, a personas cercanas.

Pero seamos honestos, así es la vida, ¿no? Es una constante de tomar decisiones que siempre impactan tu vida y las de aquellos que te rodean.

Sin embargo, más allá de esas decisiones, ¿por qué experimentas culpa? Después de todo, ¿no estás en el lugar donde estás hoy gracias a esas elecciones? Así que, debes ser coherente con tus acciones.

Sentirse culpable: ¿Está bien o tal vez no tanto?

De entre cientos de decisiones que has tomado, quizás nunca te habías detenido a pensar en la sensación de culpa que algunas de ellas podrían acarrear.

A lo mejor es el orgullo de no mirar atrás una vez que tomas un camino lo que ha evitado que lo consideraras.

Entonces, ¿por qué hoy te has despertado con esa sensación de culpa a raíz de numerosas elecciones que has hecho en la vida? ¿Acaso no has experimentado cosas maravillosas en tu vida gracias a esos caminos que elegiste?

Ya lo sé, es posible que estés pensando en las consecuencias, en cómo afectaron tus decisiones a personas cercanas. Pero seamos coherentes, todo está hecho, y sentir culpa no cambiará nada.

En última instancia, quizás solo estabas pensando en ti mismo, y eso está bien.

¿Me estás diciendo que te afecta lo que otras personas han opinado de ti? ¿Que te han tachado de “egoísta” por pensar en tus propios deseos y logros en la vida? ¿Estás bromeando, verdad?

Está bien, escucharé lo que tienes que decir…

Silencio en Días de Verano

Ya me conoces, a veces siento que soy un octogenario en la vida. Hay días en los que reflexiono sobre todo lo que he vivido, como si hubiera acumulado un montón de experiencias, aunque no sea así. Pero bueno, así soy, ya lo sabes.

Entonces, un día, desperté con esa sensación de ancianidad prematura y decidí aprovechar el calor del verano para ir a la playa y despejar un poco mi mente.

Mientras estaba en la playa, contemplando el mar, empecé a reflexionar sobre mis decisiones. Tal vez influenciado por algunas conversaciones honestas que había tenido últimamente con algunas personas.

En esas conversaciones, me abrí un poco y escuché repetidamente palabras como “egoísta” e “individualista”, y todo lo relacionado con ponerse a uno mismo en primer lugar.

No puedo negar que me sentí un tanto desconcertado. Era la primera vez que me detenía a pensar en ello. “¿Mis decisiones? ¿Realmente soy egoísta? Y si lo soy, ¿es eso algo negativo?”

El caso es que pensar en esto me afectó, y el octogenario interior salió a flote para reflexionar un poco más.

Un Octogenario Reflexionando en Verano

El resultado de todo esto fue que empecé a cuestionarme y a sentirme un tanto mal por algunas de las elecciones que había tomado, y si hubiera hecho las cosas de manera diferente.

Nunca pensé que llegaría el día en que cuestionaría mis propias decisiones.

Así que pasé los días de verano pensando en las cosas que había hecho, consideradas “egoístas” e “individualistas”.

Sin embargo, llegó el día en que conocí a otras personas, de diferentes culturas y que hablaban diferentes idiomas, pero conectamos de inmediato. Fue fácil conversar y hablar sobre todo tipo de temas.

Así que propuse hablar acerca de las decisiones de vida y cómo lidiar con las consecuencias.

Entender que Está Bien, que a Veces Debemos Ser “Egoístas”

Pensé que iba a escuchar lo mismo de siempre: “egoísta” e “individualista”.

Pero me llevé una sorpresa cuando mencionaron que la vida se trata precisamente de eso: tomar decisiones que pueden considerarse egoístas, o como quieras denominarlas, cuando sentimos que debemos hacer algo, simplemente we do it.

Continuaron con el siguiente argumento:

“Habrá personas que simplemente no lo entenderán o que también saldrán heridas por nuestras decisiones, y eso es algo que debemos asumir.

A veces, nuestra propia felicidad tiene un precio. Ten en cuenta que las personas que nos tachan de egoístas suelen ser aquellas que tal vez nunca comprenderán nuestras acciones”.

“Lo importante es que, hasta el día de hoy, te sientas feliz con lo que has hecho en tu vida y con tus elecciones. Si es así, no hay más que decir”.

Después de esta larga charla y escuchar un punto de vista totalmente diferente a lo que había estado escuchando durante años, fue increíble.

Sentí que había estado en lo correcto al hacer oídos sordos a las palabras negativas que rodeaban algunas de mis decisiones.

Nunca pensé que escuchar una y otra vez que estaba equivocado en mis elecciones, me haría dudar y cuestionar mis decisiones por un momento.

Pero el simple hecho de escuchar otro punto de vista me hizo comprender que, en ocasiones, nuestras decisiones y nuestra felicidad tienen un precio, y que es algo que debemos asumir.

Simplemente Continúa Como Vas

Luego de escuchar lo que dices, entiendo por qué dudaste o te sentiste un poco contrariado acerca de las decisiones que has tomado. Así que te comprendo.

Todos hemos tenido esos momentos de duda en algún punto de nuestras vidas, preguntándonos si lo que hemos hecho está bien.

Al final del día, lo más importante es ser consecuente con tus decisiones y si te sientes feliz con lo que has elegido, entonces es cierto lo que te mencionaron antes: “no hay nada más que decir”.

Así que, sigue adelante con la confianza de que estás tomando las decisiones que son adecuadas para ti en este momento de tu vida.

La felicidad y la satisfacción personal son valiosas, y cada uno tiene el derecho de buscarlas a su manera. A veces, ser un poco “egoísta” en el sentido de cuidar de uno mismo y perseguir la propia felicidad es esencial para vivir una vida plena y auténtica.

Recuerda que cada elección, incluso las que puedan parecer egoístas, te ha llevado al punto en el que te encuentras hoy.

Pero nunca olvides que debemos ser empáticos y entender a los demás, no todo se trata de ti y tus decisiones personales, también es importante que tomes en cuenta que llegara el momento en donde debas tomar decisiones compartidas con aquellas personas con las que quieres estar y compartir tu vida.

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